¿Un deudor ha ocultado o vaciado su patrimonio para no pagarte? O al revés: ¿te investigan por la gestión de una empresa en crisis. Ambas situaciones tienen vía penal.
Cuando alguien se coloca en insolvencia de forma fraudulenta para eludir sus deudas, no solo hay un problema civil: puede haber delito. Lo vemos a diario en impagos y concursos.
Consiste en ocultar, gravar o transmitir bienes para sustraerlos a los acreedores. Es uno de los delitos más habituales frente a deudores que «desaparecen» patrimonialmente.
Agravar o causar la insolvencia, llevar contabilidad falsa o favorecer a unos acreedores frente a otros puede derivar en responsabilidad penal del administrador.
Representamos tanto a acreedores perjudicados como a administradores investigados, con análisis económico-forense. Relacionado con blanqueo y apropiación indebida.
Primera consulta
Analizamos tu situación con total confidencialidad.
Estudio del caso
Revisamos hechos, prueba y plazos.
Estrategia a medida
Definimos la mejor vía: defensa o acusación.
Acción y seguimiento
Te representamos e informamos en cada paso.
Especialización penal
Defensa estratégica y técnica.
Respuesta 24 h
Asistencia urgente al detenido.
Económico y tecnológico
Especialistas en delitos complejos.
Cercanía y discreción
Trato personalizado en la provincia.
Analizamos el caso (alzamiento, concurso) y actuamos para recuperar el crédito o para tu defensa.
Ocultar, gravar o transmitir bienes para que los acreedores no puedan cobrar. Es delito aunque exista, además, un proceso civil.
Sí; precisamente esos movimientos a testaferros o sociedades suelen ser el núcleo del delito y pueden rastrearse.
Puede responder si concurre concurso culpable o conductas como contabilidad falsa o favorecer a ciertos acreedores.