Más filtros previos al juicio, justicia restaurativa y una defensa que debe prepararse antes.
La Ley de Medidas de Eficiencia Procesal busca agilizar la Justicia y descongestionar los juzgados. Aunque su mayor impacto está en el orden civil, también introduce cambios relevantes para el proceso penal que conviene conocer.
Qué persigue la reforma
El objetivo es reducir la litigiosidad y los tiempos: potenciar acuerdos, evitar juicios innecesarios y ordenar mejor las fases del procedimiento. En lo penal, esto se traduce en reforzar los momentos de depuración previa y las salidas alternativas al juicio oral.
La comparecencia previa al juicio oral
Se da más peso a una fase previa en la que pueden resolverse cuestiones procesales, fijarse la prueba admisible y explorarse una posible conformidad. Llegar bien preparado a ese momento es decisivo: permite anticipar la estrategia y, en su caso, negociar en mejores condiciones.
Justicia restaurativa y reparación
La reforma impulsa la mediación penal y la reparación a la víctima como vía para atenuar la respuesta penal. Una reparación bien planteada puede tener efecto en la pena (art. 21.5 CP) y en la posición procesal del investigado.
Qué implica para tu defensa
Adelanta el trabajo: análisis temprano del caso, valoración de la prueba y de las posibilidades de conformidad o atenuantes desde el inicio. La improvisación en la víspera del juicio deja de ser una opción.
Francisco Javier Martín Porras
Abogado penalista. Socio director de Société de Conseil Juridique et Expert. Sedes en Alicante y Madrid.
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Francisco Javier Martín Porras
Abogado penalista, socio de Société de Conseil Juridique et Expert y creador de la metodología LIWARD®. Dirige la defensa en procedimientos penales de alta complejidad, combinando estrategia procesal con análisis pericial y forense. Conozca al equipo →


