El artículo 741 dispone que el tribunal, apreciando según su conciencia las pruebas practicadas en el juicio, las razones expuestas por acusación y defensa y lo manifestado por los procesados, dictará sentencia. Es el precepto que consagra la libre valoración de la prueba y, con ella, la exigencia de motivación.
El Tribunal, apreciando según su conciencia las pruebas practicadas en el juicio, las razones expuestas por la acusación y la defensa y lo manifestado por los mismos procesados, dictará sentencia dentro del término fijado en esta Ley.
Siempre que el Tribunal haga uso del libre arbitrio que para la calificación del delito o para la imposición de la pena le otorga el Código Penal, deberá consignar si ha tomado en consideración los elementos de juicio que el precepto aplicable de aquél obligue a tener en cuenta.
Texto consolidado publicado por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado, Real Decreto de 14 de septiembre de 1882, por el que se aprueba la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Reproducción del texto legal conforme al artículo 13 de la Ley de Propiedad Intelectual.
Prueba no practicada en el juicio. Es la impugnación más frecuente. Las diligencias sumariales no reproducidas, los atestados no ratificados y los informes periciales no sometidos a contradicción no son prueba. Su valoración en sentencia vulnera el artículo 741 y es motivo de recurso.
Insuficiencia de la motivación fáctica. La libre valoración exige explicitar el razonamiento: qué pruebas se consideran, por qué se otorga credibilidad a unas y no a otras, y cómo se llega a la conclusión. La motivación que se limita a enunciar los medios practicados sin razonar su valoración es revisable.
Prueba indiciaria. Cuando la condena descansa en indicios, la jurisprudencia exige que estos estén plenamente acreditados, sean plurales, concomitantes e interrelacionados, y que el razonamiento deductivo se explicite y resulte concluyente. La ausencia de cualquiera de estos requisitos fundamenta el recurso.
Declaración de la víctima como prueba única. Debe examinarse conforme a los criterios de ausencia de incredibilidad subjetiva, verosimilitud corroborada por datos periféricos objetivos y persistencia en la incriminación. La sentencia debe pronunciarse expresamente sobre los tres.
Motivación de la pena. El párrafo segundo obliga a consignar los elementos de juicio cuando se hace uso del arbitrio. La imposición de una pena superior al mínimo sin razonamiento individualizado conduce ordinariamente a su reducción en apelación.
Valoración del silencio del acusado. El ejercicio del derecho a no declarar no puede valorarse como indicio de culpabilidad. Su utilización en sentencia como elemento incriminatorio es motivo de recurso de estimación frecuente.
¿Le investigan o le acusan por este delito? El despacho atiende consultas y asistencia al detenido las veinticuatro horas. 669 30 21 13 o consulta online.
Ficha divulgativa elaborada por Société de Conseil Juridique et Expert. No constituye asesoramiento jurídico ni sustituye el examen individual del caso por letrado.